domingo, julio 14, 2024
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En Planeación de Neiva no todo es ‘color rosa’

La venta irregular de un ejido por parte de la Alcaldía de Neiva está afectando la libre movilidad de varios adultos mayores del barrio El Altico. Denuncian corrupción en la Oficina de Planeación y oídos sordos de las ‘ías’.

¿Por qué Neiva crece de manera desordenada? ¿Por qué la gente construye a su antojo y hasta ocupa el espacio público y nadie dice nada?
La respuesta está en la rampante corrupción que se presenta en la Oficina de Planeación del municipio de Neiva, donde todo tiene precio, donde todo se puede, siempre y cuando llegue “la liga”.
Hay que decirlo. Ni son cuotas de Gorky, ni llegaron con esta administración. El peaje lo cobran unos cuantos (no son todos) funcionarios de planta, de esos atornillados a los puestos que ven pasar alcaldes y que solo esperan, con la paciencia del santo Job y la avaricia de Tío Rico, la pensión, pues el capital lo hicieron hace rato y las ganas de trabajar se esfumaron.

“Los quejosos” -yo prefiero denominarlos víctimas- son un grupo de adultos mayores, cuyas viviendas están ubicadas en la calle 5 con carrera 10ª del barrio El Altico de Neiva, cuyos predios hoy están afectados por el cerramiento irregular de un lote que hoy les impide ingresar con facilidad a sus viviendas.

Según los denunciantes, el lote en cuestión fue vendido por la entidad Emvineiva en liquidación a la señora Beatriz Manchola Méndez en el año 2007, quien a su vez lo traspasó a la señora Luisa Gabriela Houghton Manchola en el año 2011, mediante una escritura pública que establecía, como condición, retroceder ciertos metros a la línea de paramento de fachada por la calle 5 y la carrera 10ª. Sin embargo, esta obligación no se ha cumplido y por el contrario, se ha iniciado una construcción (cerramiento) sin licencia que invade el espacio público y afecta la circulación peatonal y vehicular de los residentes y visitantes.

Ellos confirman que esta situación no es nueva. En el año 2008 la propietaria de un terreno de la zona presentó una querella que fue resuelta por la Secretaría de Gobierno Municipal, ordenando la demolición del cerramiento. Sin embargo, en esta ocasión, el proceso policivo administrativo que se adelanta ante la Inspección Primera de Policía con funciones de espacio público de Neiva se ha basado en conceptos técnicos emitidos por el Departamento Administrativo de Planeación Municipal, que han considerado que el cerramiento “no constituye una contravención por no estar construido en ladrillo”, nada más absurdo. Es tal el descaro y el evidente favorecimiento, que los funcionarios de Planeación, entre los que se encuentra el célebre arquitecto John Rosado, aseguran que hasta tanto no se construya en material, no se tipifica irregularidad.

Los demandantes consideran que esta interpretación es arbitraria y contraria al derecho colectivo al patrimonio público, que comprende no solo los bienes susceptibles de apreciación pecuniaria, sino también los bienes de uso común como las calles, parques, plazas y demás, que deben ser protegidos por el Estado y usados por la comunidad. Asimismo, sostienen que el derecho colectivo al espacio público implica que los recursos públicos sean administrados de manera eficiente, oportuna y responsable, conforme a las normas presupuestales, y que se evite el detrimento patrimonial.

Claramente acá pasó algo. De la noche a la mañana el señor Rosado se convirtió en defensor del ilegal cerramiento. En sendos documentos y en cuenta reunión asegura que solo hasta que se edifique el lote, en ladrillos y concreto, se tipificaría el ilícito. Lo peor es que dice que cuando esto suceda “se le hace tumbar”.
Pero lo más anecdótico es que el señor Rosado, arquitecto de profesión, se graduó con una tesis titulada “Recuperación de espacio Público como elemento motor de la productividad urbana”, 111 páginas donde explica la importancia del respeto por el espacio público, letra muerta que ni él, como autoridad del municipio, hace cumplir.

Por todo lo anterior los habitantes de la zona están pidiendo la intervención de las ías, para que aclaren el panorama, sanciones al señor Rosado y hagan valer sus derechos. Puntualmente solicitan a la justicia que reconozca y proteja los derechos colectivos y ordene las gestiones necesarias para garantizarles el flujo vehicular y peatonal, proporcionándoles acceso a sus viviendas. También piden que se sancione a los responsables de la construcción ilegal y se restablezca el orden jurídico vulnerado a las familias residentes en la zona, en su mayoría adultos mayores.

Visitamos la zona y establecimos que el ilegal cerramiento impide el ejercicio del derecho a la libre locomoción y tránsito de los residentes y visitantes, al obstaculizar el acceso vehicular y peatonal a las viviendas, genera inseguridad e incomodidad, al tener que caminar por un espacio reducido y expuesto a posibles accidentes o agresiones. Claramente causa perjuicios económicos, al deteriorar sus bienes muebles e inmuebles, y al dificultar el transporte de mercancías o servicios y vulnera su derecho a participar en la gestión y control de los asuntos públicos, al no ser consultados ni informados sobre la venta y construcción del lote colindante, que afecta directamente su entorno y calidad de vida.

¿Y quiénes son los responsables? Le cabe responsabilidad a Envineiva en liquidación (los que vendieron el predio) a la señora Luisa Gabriela Houghton Manchola, que inició la construcción del cerramiento sin licencia y sin cumplir con la condición de retroceder a la línea de paramento de fachada. El Departamento Administrativo de Planeación Municipal (otra vez rosadito) que emitió conceptos técnicos que favorecieron la construcción ilegal y desconocieron el derecho colectivo al patrimonio público (suena a pago de coimas) y la Inspección Primera de Policía con funciones de espacio público de Neiva, que no ha actuado con diligencia y eficacia para hacer cesar la vulneración de los derechos colectivos de los demandantes.

Ojalá las ías se apiaden de estos pobres adultos mayores, pongan a rosadito en su lugar y devuelvan los derechos vulnerados.

Germán Hernández Vera
El principal temor de los corruptos es el periodismo imparcial.