miércoles, febrero 21, 2024
Opinión

Nury Lemus, el poder detrás del trono en Electrohuila

El designado gerente (e) Zamir Bermeo, es una figura decorativa del Pacto Histórico, impuesto por Vladimir Fernández, secretario Jurídico de Presidencia. Quien maneja la entidad es la Subgerente Administrativa, Nury Lemus Méndez.

Trabajar en la Electrificadora del Huila era lo máximo. Buenos contratos, bien remunerados, pagos a tiempo y en general unas de las mejores condiciones laborales del departamento, sin embargo, por efectos de la politiquería, la empresa ya no es la misma.


Allí operan tres tipos de contratación: Los de planta y libre nombramiento y remoción; los de bolsa que los maneja una temporal (hoy Soltempo) y los de prestación de servicios. Para el presente año la directriz fue bajar la tarifa de sueldos a todos, supuestamente para conseguir un ahorro del 30%, claro está, sin tocar los sueldos de los trabajadores de planta y directivos, a quienes por el contrario les aumentaron más del 17%.


La escala quedó así (2023): Por bolsa el más alto es de $4.700.000; por prestación de servicios $5.800.000, mientras que, al gerente, con el aumento del 17%, le quedó su sueldito en algo más de $38.000.000, a los subgerentes en $24.000.000 y los jefes de división, (ahora llamados coordinadores) en $20.000.000.


¿Quién tomó estas decisiones? Cualquiera diría que Zamir Alonso Bermeo, el gerente encargado, pues sí y no. Resulta que quien manda en la Electrificadora es Nury Lemus Méndez, una ingeniera Industrial con cero experiencia en lo público, recién llegada a Neiva, procedente de la Capital Diocesana, de quien dicen es cuota de Leonardo Valenzuela, alcalde de Garzón, donde hasta hace poco fungió como Jefe de Planeación y mano derecha del mandatario.


Nury Lemus es la Subgerente Administrativa y Financiera, con más poder que el gerente y la Junta. Lo que no está claro es a quién obedece, aunque claramente hace y deshace, por ejemplo de la mano del Pacto Histórico (con la venia de Vladimir Fernández y Armando Cuéllar), sacaron del cargo a Absalón Castro, jefe de la zona Sur en Pitalito; al jefe de la zona de Garzón, Diego Ramírez también lo sacó, pero para premiarlo (lo nombraron de planta) y hasta acabó con la Oficina de Responsabilidad Social y Ambiental para dejar por fuera a Martha Yaneth Silva Fajardo, quien se venía desempeñando en el cargo en forma eficiente, para cambiar de nombre la oficina y llamarla ‘Etica’ que fue conformada por militantes del Pacto Histórico y liderada por una que dicen es la mano derecha del gerente (e), Karen Bahamón.


Sacaron también de un día para otro a Derly Constanza Ávila, jefe de la división PQR, esposa del concejal del Centro Democrático, Faiver Tamayo, el amigo de Gorky Muñoz y de Ernesto Macías (él le prende velitas a todos los santos).


También le terminó el contrato al jefe de prensa, Marco Antonio Ramírez, para darle el puesto a Leidy Lorena Pastrana, recomendada (muy del alma) de Armando Cuéllar, el gerente de Coomotor y su hija Nika Cuéllar, quien no conforme con esto, puso a su novio, Lester Garrido a devengar más de $6 millones.
La super poderosa Nury, sigue haciendo de todo en la Electrificadora, la empresa boyante que factura mensualmente más de $40 mil millones y que recauda al mes una cifra similar, lo que le permite, como a pocas empresas, tener un flujo de caja bastante bueno. Pese a esto, algunos contratistas están literalmente reventados por las demoras de hasta 6 meses en los pagos.


Pero Nury quiere más. En los últimos meses decidió acudir a la banca para solicitar préstamos por 126 mil millones de pesos, sin que se conozca la razón o la justificación.


Revisando la plataforma del Sistema Electrónico de Contratación Pública, SECOP, encontramos la evidencia de tres créditos, uno por 63 mil millones, otro por 40 mil millones y uno más por 23 mil millones, dineros que no se sabe para dónde irán.


Uno de los directivos sindicales de la Electrificadora aseguró que la compañía no necesita de estos recursos y que, por el contrario, al suscribirlos, sin necesidad, pagará cifras millonarias en intereses, lo que eventualmente se podría entender como un detrimento patrimonial.


Y es Nury, en forma personal, la que adelanta cuatro de los procesos contractuales más grandes que firmará la Electrificadora en las próximas semanas. El de aseo que tiene un monto cercano a los 650 millones de pesos, el de seguridad por algo más de 2 mil millones, el del manejo de la bolsa que en el año 2022 superó los 10 mil millones de pesos y un último, que es del Contact Center por más de $1.000 millones.


Todo lo anterior deja en evidencia la poca autonomía que hoy tiene el gerente Zamir Bermeo, a quien le quedan unos pocos meses, su salida se daría para el mes de marzo por tarde. En las próximas semanas deben contratar la firma cazatalentos que busque el perfil más idóneo para nombrar gerente en propiedad. Los militantes de varios partidos políticos cercanos a Gustavo Petro han enviado cartas sugiriendo que el nuevo gerente en propiedad sea un huilense.


Zamir es muy conocido en el municipio de La Plata donde se desempeñó como asesor jurídico. Estando en este cargo habría dejado vencer los términos de un proceso por el que al municipio le tocó pagar una millonaria sanción. Este tema se los contaré en detalle en una próxima oportunidad.


Lo que genera dudas es cómo una ingeniería industrial con tan solo una especialización en Finanzas es la que hoy administra el patrimonio más grande de los huilenses. Muy afortunada la señora Nury, gracias al padrino que no conocemos, se convirtió en el poder detrás del trono.

Este es uno de los créditos por 23 mil millones de pesos.
Otro crédito por 40 mil millones de pesos.
Un tercer crédito.

Germán Hernández Vera
El principal temor de los corruptos es el periodismo imparcial.