martes, mayo 21, 2024
Opinión

¿Tráfico de influencias de la Secretaria de despacho de la Alcaldía de Neiva?

“Ser pillo paga”. A la destituida e inhabilitada Camila Mercedes Ortega Suárez, actual secretaria privada del alcalde Gorky Muñoz, la acaban de premiar. El alcalde, mediante decreto, nombró a Jairo Andrés Andrade Manrique, esposo de Camila, como nuevo funcionario de planta de la administración, lo que le permitirá mantenerse en el cargo, incluso cuando termine el gobierno de Gorky.

El nombramiento se dio mediante el Decreto 0368 (ver facsímil) firmado por el alcalde el pasado 2 de mayo, aunque en realidad Jairo Andrés ha laborado en la Alcaldía desde el inicio del periodo en varios cargos, uno de estos como conductor de Camila Mercedes.

Por el momento todo es felicidad en la familia Andrade Ortega, quienes muy al estilo de Chucho Tajada, han logrado crecer económicamente a niveles sorprendentes (casa en el oriente, dos camionetas y constantes viajes a los Estados Unidos), un tema que les contaré en detalle en una próxima columna.

En la Alcaldía dicen que Camila tiene más problemas que el álgebra de Baldor. Las pilatunas realizadas durante su gestión como secretaria de la Mujer la tienen al borde de otras sanciones. También se rumora que el nombramiento del sumiso y muy comprensivo Jairo Andrés será demandado en las próximas horas al tipificarse un presunto tráfico de influencias, en este caso de la doctora Camila Mercedes, quien, utilizando su cargo y posición cercana al alcalde, habría incidido directamente en el nombramiento de su esposo. Investigarán si Wilker, el candidato del alcalde y muy de los afectos de Camila, también habría apoyado el nombramiento de Jairo Andrés, a quien considera su “hermano”.

Y mientras toda esta novela avanza, en el quinto piso de la Alcaldía apuestan a quien logre traducir un audio de Camila (se le entiende poco), algo que para ella no es una limitación, pues lo importante es que le permitan seguir haciendo pilatunas hasta el 31 de diciembre.

Germán Hernández Vera
El principal temor de los corruptos es el periodismo imparcial.