miércoles, junio 5, 2024
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Andrea Méndez Polo, el desatino de la Consejería presidencial para la juventud en el Departamento Huila

O se trata de una super mujer con dones y poderes especiales como la ubicuidad, o simplemente está generando un detrimento al Estado. Esta es la historia de Andrea Méndez Polo, el enlace de juventudes en el Huila de la Consejería Presidencial para la Juventud, quien paralelamente a este importante cargo tiene vínculo laboral en la Clínica Emcosalud (de tiempo completo) y de paso estudia Derecho. Definitivamente la mujer orquesta.

Andrea Méndez, enlace en el Huila para la Consejería Presidencial de Juventud.

¿Quién es esta super emprendedora? Andrea es bachiller y a la fecha cursa quinto semestre de Derecho en la Universidad Cooperativa de Colombia. Con su poca experiencia, casi nula, hoy tiene un contrato con Presidencia de la República cuyo objeto es: “Prestar a la Consejería Presidencial para la Juventud -Colombia Joven-, con plena autonomía técnica y administrativa sus servicios de apoyo en la gestión en las actividades para la asistencia técnica en el departamento de Huila, en el marco del Estatuto de Ciudadanía Juvenil”.

También está vinculada laboralmente y de tiempo completo con la Clínica Emcosalud, ocupando el cargo de auxiliar administrativa, cumpliendo horario de trabajo y unas tareas diarias y específicas.

Claramente está incumpliendo en las dos entidades, hasta en la Universidad, donde lleva 8 años y apenas está cursando quinto semestre.

Ante las denuncias de la ciudadanía, en especial de los jóvenes del Huila que ven como se pierden sus recursos, me di a la tarea de revisar la documentación alrededor de la susodicha, encontrando que efectivamente Andrea estaría (eso lo deben definir las ‘ías’) robando al Estado.

De la ejecución de su contrato con la Consejería presidencial para la juventud de Presidencia de la República a través del (DAPRE) Departamento Administrativo de la Presidencia, con un plazo de ejecución de ocho (8) meses, encontré tres escuetos informes que confirman que el objeto para el cual fue contratada se ve desdibujado  con su deficiente ejecución, claramente no está cumpliendo.

En los Informes de supervisión contractual emitidos por parte el supervisor del contrato No. 162 de 2023 se puede evidenciar que el periodo comprendido entre el 27 y 30 de abril Andrea Méndez no ejecutó ninguna obligación especifica, salvo informar que se reunió con la integrante municipal de juventudes de Neiva. En el informe dos, cuya ejecución comprende del 1 al 31 de mayo del mismo año, no figura ningún producto entregable, no apoyó la elaboración de documentos para la formulación, actualización, seguimiento y monitoreo de las Políticas Públicas de juventud, solo reporta reuniones e informes telefónicos, sin evidencia alguna.

En el tercer informe de supervisión, presuntamente ejecutado entre el 1 al 30 de junio, nuevamente brilla por su ausencia la construcción de algún documento que realmente contribuya al fomento de políticas destinas a reducir brechas sociales para los jóvenes. La contratista (bachiller con estudios en Derecho), no apoyó la elaboración de documentos para la formulación, actualización, seguimiento y monitoreo de las Políticas Públicas de juventud y nuevamente se limita a reportar reuniones e informes telefónicos sin soporte alguno, es decir un “copiar y pegar” del informe del mes anterior.

Y así va ejecutando (si así se le puede llamar) un contrato que le cuesta al Estado colombiano la no despreciable suma de $25.000.000, más el que tiene en la Clínica Emcosalud, entidad gerenciada por el señor Abel Fernely Sepúlveda, y que le representa $23.410.908 al año, contando primas de servicios y cesantías, sin que se vean resultados, en especial para la necesitada juventud del Huila que requiere del apoyo del Estado para no caer en flagelos como las drogas.

Andrea Mendez participando de las protestas del estallido social del año 2021

Estamos frente a una población vulnerable y desprotegida, mientras que  Andrea, “El enlace de juventudes” se dedica cobrar sus honorarios pagados por el DAPRE y a recibir su sueldo que sufraga la Clínica EMCOSALUD y no hacer nada por ellos.

También le hicimos una revisión al segundo contrato vigente de Andrea Méndez Polo, (auxiliar administrativa de la Clínica Emcosalud), en el que no solo debe cumplir horario (de 8 a 12 y de 2 a 6) sino desarrollar unas tareas específicas y muy importantes que le requieren de todo el tiempo y pues obviamente tampoco cumple, sin embargo, le prorrogan el contrato desde el año 2020, seguramente bajo la figura de ‘corbata’, donde se hace poco y se cobra mucho.

Seguí ahondando en la historia de super Andrea para establecer cómo se logra, sin estudios certificados y sobre todo sin experiencia tener dos buenos contratos y encontré otras perlas que pueden sustentar esto.

Primero la posible comisión de un delito, consistente en faltar a la verdad en una declaración juramentada usada para obtener un beneficio propio (un empleo). En la información plasmada por la autoproclama “líder juvenil y ejemplo de honestidad”, adjunta como soporte de experiencia laboral, únicamente aporta una certificación emitida por una  fundación denominada ‘Camen’, sin embargo,  al revisar el estado jurídico de dicha fundación, encontramos que se trata de una empresa fantasma que ni siquiera a renovado su funcionamiento en la Cámara de Comercio.

Pero encontramos más perlas. La experimentada contratista obvió que las entidades públicas de orden nacional y sus aplicativos están llamados  a reflejar su información en tiempo real y que cualquier ciudadano puede consultarlos, es por ello que al consultar la información de Andrea Méndez Polo, se pudo confirmar que la contratista cuenta con vínculo laboral vigente con la Clínica Emcosalud, desde el día 7 de octubre del año 2020, vinculo que curiosamente no hace parte del estudio previo con contrato con el DAPRE, entonces me pregunto ¿será un error de la Presidencia o será que esta ungida líder juvenil falta a la verdad a su acomodo y beneficio?

Con todo lo anterior quedaría al descubierto un posible fraude, una falsificación que podría acarrearle a Andrea una investigación y sanción desde lo disciplinario y lo penal.

Para finalizar me surge la pregunta del millón: ¿Quién es el padrino o madrina de Andrea?

Pese a que Andrea se ufana de pertenecer al Pacto y de ser cercana al presidente Petro, anda apoyando en redes a un candidato a la Asamblea del Huila de apellido Larrea, avalado por la Alianza Social Independiente, ASI (ilustre desconocido).

Andrea Mendez en su red social Instagram (@lamendez1) apoya abiertamente candidatos de otros partidos políticos.
El candidato Larrea con Amín Losada, candidato a la alcaldía de Neiva.

Entonces le dejo la tarea a mis lectores. Si usted sabe quién o quiénes son los padrinos de esta emprendedora, le pido me lo haga saber, pues ese también debería responderles a los jóvenes del Huila.

Germán Hernández Vera
El principal temor de los corruptos es el periodismo imparcial.