domingo, junio 23, 2024
OpiniónPolítica

Waldina, el golazo que le metieron a Efraín Cepeda (presidente del Partido Conservador)

El presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, entregó en el Huila los avales a los candidatos que representarán al partido azul en las elecciones regionales del próximo 29 de octubre. Lo que no sabe Cepeda es que las directivas locales ‘le vieron la cara’ y le metieron ‘un gol olímpico’ que lo deja a él y al partido mal parados.

El gol se llama Waldina Losada Vega, una mujer muy cuestionada, hoy procesada penalmente como presunta responsable de los delitos de concierto para delinquir, fraude en inscripción de cédulas y corrupción al sufragante. Para información del señor Cepeda, Waldina fue capturada y llamada a juicio por corrupta y aunque hoy goza de libertad (no por inocente, sino por vencimiento de términos), está lista para aspirar nuevamente a la alcaldía de El Agrado, avalada por el “impoluto Partido Conservador” (eso dice la candidata a la Gobernación).

El argumento de los azules del Huila es el mismo de siempre: “no está condenada, no ha sido vencida en juicio”. Claramente no lo está, pero el partido azul, integrado en el Huila por personalidades que cotidianamente se rasgan las vestiduras señalando a todo lo que no esté con ellos como corrupto, malo y perverso y haciendo alarde de su transparencia, casi de santidad, deberían analizar las pruebas que la Fiscalía ya presentó en desarrollo del juicio oral que desde hace más de un año adelanta contra Waldina Losada Vega. Ojo señor Efraín Cepeda, no hablamos de una simple investigación, hablamos de que ya fue acusada formalmente, es decir, que el juez del caso encontró méritos suficientes -graves por demás- para llamarla a juicio por corrupta.

Señor Cepeda, en el Huila y en especial en el municipio de El Agrado, tienen claro quién es Waldina y cuál es su historial (no dije prontuario), pero es posible que usted, como presidente del Partido Conservador, no lo tenga tan claro, entonces le hago un resumen de quién es la señora y cuáles son esos pecaditos por la que ya estuvo y seguramente regresará a la cárcel.

Waldina (así se llama, no es un alias), fue alcaldesa del municipio de El Agrado en el periodo 2016-2019), presentando una gestión que, en El Agrado, califican como “pobre y desteñida”. Pero bueno, ese no es el tema de hoy, lo que nos ocupa y preocupa y que está evidenciado en centenares interpretaciones telefónicas adelantadas legalmente por la Fiscalía, es que Waldina, junto a una concejal y gran parte de su equipo de trabajo, dedicó el último año de su gobierno a comprar conciencias con dineros públicos, con el objetivo de perpetuarse en el poder, esta vez en cabeza de su amigo de picardías, el señor Carlos Alberto Murcia Méndez, quien gracias a ella resultó electo para el periodo (2016-2019). Lo bueno -y para el caso es otra evidencia de lo perversa que es la señora Waldina y sus compinches- es que gracias a la justicia el electo mandatario también terminó en la cárcel, sin siquiera posesionarse, convirtiéndose en una vergüenza para el Partido Conservador y en mal ejemplo para las y los jóvenes de El Agrado.

En los audios (pruebas que presentó la Fiscalía) se habla de materiales de construcción (tejas, cemento, baterías sanitarias), contratos y hasta dinero en efectivo para compra de votos. También está la prueba que confirma que hubo hasta trasteo de votos (inscribieron cédulas de personas que viven en municipios cercanos a El Agrado y los llevaron a votar el día electoral, tanto así que también se investiga la llegada de un bus procedente de Bogotá, con personas humildes, a quienes le pagaron por inscribir la cédula y votar por Carlos Alberto Murcia Méndez para la Alcaldía de El Agrado.

Escuchar audio a continuación:

Hicieron de todo y en el mayor descaro y al final, cuando se dieron cuenta que la Fiscalía les seguía los pasos, la propia Waldina llamó a la entonces senadora Esperanza Andrade y le pidió ayuda. Esperancita, como siempre tan colaboradora e impoluta, le dice en el audio que le dé el radicado y que ella se encarga de hablar con el fiscal para que no molesten más.

Son muchísimas las interceptaciones telefónicas que están en poder de la Fiscalía y que obran como prueba en el proceso.

Claramente Waldina violentó la ley y de esa difícilmente se salvará (la justicia cojea y renquea, pero finalmente llega).

Recordemos que, contra ella y sus amigos de pilatunas, también avanza un proceso de carácter disciplinario en la Procuraduría General de la Nación, ente que el pasado 6 de enero (hace apenas seis meses) profirió pliego de cargos contra Waldina Losada Vega (exalcaldesa de El Agrado 2016-2019), por “presunta intervención en política, así como al exconcejal del mismo municipio, Carlos Alberto Murcia Méndez (2016-2019), por corrupción al sufragante”.

La Procuraduría Provincial de Instrucción de Garzón los investiga porque Waldina, en ejercicio de su cargo como alcaldesa, pidió a varias personas votar por Murcia Méndez, y a cambio les habría hecho diferentes ofrecimientos, como el suministro de insumos para la construcción de sus viviendas.

Agrega la Procuraduría que los dos investigados le ofrecieron dinero a un aspirante al concejo del municipio en esas mismas elecciones para que abandonara su pretensión y se uniera a la campaña de Murcia Méndez.

El entonces concejal Carlos Alberto Murcia, dice la Procuraduría, prometió, y en algunas ocasiones habría entregado, materiales de construcción sufragados con el erario, así como dinero en efectivo a varios ciudadanos, con la condición de que comprometieran su voto en favor de su campaña.

Ojo señor Cepeda que, para el Ministerio Público, con esa conducta, se afectó la imagen “de imparcialidad del aparato estatal en el proceso político y la prevalencia del bien general de la colectividad sobre los intereses de partidos y grupos”.

La Procuraduría calificó la conducta de los investigados como una falta gravísima cometida a título de dolo. Waldina Losada Vega fue afectada con dos cargos disciplinarios.

Señor Cepeda. No tiene ninguna presentación que el Partido Conservador y ningún otro partido o movimiento político avale a una persona como Waldina para dirigir los destinos de un municipio. En su conciencia quedará si se mantiene en semejante adefesio.

Germán Hernández Vera
El principal temor de los corruptos es el periodismo imparcial.